Make your own free website on Tripod.com
 


P a r a p s i c o l o g í a

BELMEZ: NUEVOS EXPERIMENTOS.


Por: Joaquín Abenza  y María José García


DOCUMENTO REGISTRADO Y PROTEGIDO POR LA LEGISLACION VIGENTE RELATIVA A LA PROPIEDAD INTELECTUAL. Prohibida la reproducción total o parcia,l incluidos los archivos adjuntos, sin autorización escrita de los autores.
      El pasado día 25 de septiembre un equipo de investigadores compuesto por Ana  María Castellón , Francisco Mañez, Juan José Abenza, Rafael Talón  y los autores de este artículo, María José García y Joaquín Abenza, nos desplazábamos a Belmez de la Moraleda con la intención de llevar a cabo tres importantes experimentos. El presente trabajo recoge el relato de lo acaecido en ese viaje así como los resultados de los ensayos que, con grandes dificultades, se realizaron.

UN VIAJE CON IMPREVISTOS
 

"La Pava", tal como la encontramos
el 25 de septiembre.
  Los que ya habíamos visitado Belmez antes y los que venían por primera vez, hicimos el largo viaje impacientes e ilusionados, sin dejar de especular y hacernos preguntas sobre el tema: ¿permanecerían  las caras tal y como las habíamos encontrado dos años antes?, ¿se habrían esfumado tras la muerte de María?, ¿lograríamos esta vez sacar alguna conclusión en claro?...

  Llegamos a la plaza del pueblo a media mañana, cargamos con todos nuestros instrumentos y dispuestos a llegar a la casa de las caras y empezar nuestros experimentos cuanto antes, buscamos a los dos miembros de la SEIP que nos esperaban. Nos llegó la primera decepción cuando nos comunicaron que había problemas: los familiares de María se negaban a dejar hacer más experimentos. Al parecer ellos, que llevaban en el pueblo desde el día antes, estaban negociando desde entonces con la familia el seguir con las investigaciones.

    Nos encaminamos hacia la casa con la esperanza de poder hacerles cambiar de idea. La situación tal y como estaba planteada contrastaba bastante con el ambiente de "investigación" que ofrecían las indumentarias de los miembros de la SEIP, las cámaras de fotos... y el todo terreno aparcado cerca de la casa con los anagramas e inscripciones de la SOCIEDAD ESPAÑOLA DE INVESTIGACIONES PARAPSICOLÓGICAS.

    Llegamos hasta la misma puerta de la casa, allí nos detuvimos otra vez. La puerta estaba entreabierta, dentro estaba uno de los herederos de María. Pedro Fernández y Amorós se asomaban, entraban, salían, volvían a entrar... Flotaba un ambiente extraño... Empezábamos a pensar que esta vez ni siquiera podríamos ver las caras. De pronto alguien nos dio paso

    Y nos llegó la segunda decepción (mayor para los que ya habíamos estado allí antes); pues las caras habían perdido mucha nitidez, y en alguna de ellas había que hacer un gran esfuerzo para reconerla. Sin embargo, se nos explicó que las caras estaban resurgiendo con fuerza y que estaban apareciendo otras nuevas. Diego, uno de los hijos de María llegó a la casa y se unió a los que se afanaban por enseñarnos las caras y por demostrarnos que seguían ahí como siempre. A Joaquín y a mí nos costaba rendirnos a la evidencia, y nos dejábamos llevar por la idea de que si bien las imágenes principales se mostraban débiles quizá fuera cierto que empezaban a surgir otras.
 
   Estuvimos un buen rato escrutando el suelo casi al milímetro. Observamos las "nuevas" figuras con interés, y dedicamos varios minutos a un ojo perfecto que parecía mirarnos con el mismo interés con el que nosotros lo mirábamos a él. En seguida pudimos localizar el resto de los elementos hasta formar media cara masculina en vertical, casi perfecta. Guardamos ésta y otras tantas imágenes en nuestra memoria, ya que no nos permitían hacer fotos. La ilusión de que estas figuras estuvieran apareciendo ahora nos acompañó todo el día y durante el viaje de vuelta a casa. Más tarde, al llegar y sacar las fotos que hicimos al suelo de la casa en el anterior viaje a Bélmez, pudimos comprobar que todas las imágenes que guardábamos en nuestra memoria ya estaban allí dos años antes; entonces no le habíamos prestado suficiente atención, porque aparecían en las fotos acompañando a otras imágenes principales. 

Juanjo Abenza, Francisco Mañez, Pedro Fernández y Pedro Amorós en la puerta de la "casa de las caras"

      Una cosa que a mí (Mª José) me llamó especialmente la atención fue la oscuridad del suelo. Me pareció que estaba cubierto de alguna sustancia oleosa, que quizá alguien le aplicó en un intento de hacer resaltar las caras(¿?). Esta sustancia además de encontrarse en el suelo del interior de la casa, sobresalía por  el portal hasta la calle, pintando el suelo de la misma bordeando toda la fachada (como se puede apreciar en la fotografía del exterior de la casa). ¿Qué es esa sustancia?.- Pregunté a los miembros de la SEIP, señalándola . -¡Es para que no entre humedad a la casa!.- Me contestó uno de ellos (¡!).

    Quizá porque empezaba a estar cansada, en parte por el largo viaje y en gran parte por la obcecada actitud que mostraban los herederos negándose a dejarnos sacar imágenes, no les hice más preguntas sobre el tema. Aunque sí me las hice mentalmente.
 

Rafael Talón, Joaquín Abenza, Pedro Amorós, Pedro
Fernández y Francisco Mañez en la casa de Felipa,  la 
sobrina de María

Pedro Fernández, mojando el suelo de la casa donde
nación y vivió en sus primeros años María Gómez
Cámara

    Ya era mediodía y no habíamos conseguido el permiso para empezar con el experimento que teníamos previsto. La mañana había transcurrido entre vanas súplicas. Los dos hermanos que se hallaban en la casa no estaban dispuestos a dejar que nadie sacase ni un céntimo más del bollante negocio que, según ellos, es aquella casa, para los que escriben libros o revistas y los que salen en la tele y la radio. Y se quejaban constantemente de que ellos no sacaban nunca partido de todo ello. Nunca dieron muestras de haber entendido para qué habíamos ido nosotros allí. Y eso suponiendo que los miembros de la SEIP les tenían que haber puesto en antecedentes sobre nuestras verdaderas intenciones y de la importancia del experimento (que de haber dado positivo si que de alguna manera u otra les habría rentabilizado lo heredado) y que sólo pretendía despejar dudas.
 

Fotografías del único trozo de suelo de hormigón que pudimos ver, en la planta baja de la casa de Felipa.

    Tras una nueva mediación de Fernández y Amorós lo único que conseguimos fue una vaga esperanza de que por la tarde, cuando todos los herederos se reunieran y deliberaran sobre el asunto, se pusieran de acuerdo y permitieran el experimento.

Salimos de la casa y nos dispusimos a buscar un lugar donde comer. Como no había mucho donde elegir, optamos por un bar donde el trato amable de la dueña contrastaba con el ambiente destartalado y pintoresco del local. Fue aquí donde tuvimos la ocasión de conocer bastante la personalidad de Diego, el hijo de María; pues al poco de llegar nosotros lo vimos entrar al local acompañado de otro familiar.

Y volví a hacerme de nuevo la misma pregunta que me hice cuando recorrí el pueblo la primera vez: ¿por qué nadie del pueblo nos hacía nunca ningún comentario o referencia sobre las caras?. El bar se llenó de gente que nos escuchaba hablar y comentar sobre el tema, y siempre se mostraban ajenos a nosotros.

Después del almuerzo nos dirigimos de nuevo hacia la casa, donde se suponía que nos esperaba una respuesta. Esperamos un buen rato a que empezaran a acudir los familiares. El tiempo pasaba y allí no llegaba nadie. Empezábamos a ponernos nerviosos. No entendíamos que pasaba. De pronto una mujer se nos acercó y dirigiéndose a Fernández y Amorós les dijo: -¿qué?, ¿vamos?.

Los miembros de la SEIP nos dijeron que les acompañásemos que íbamos a ver algo. Cogimos de nuevo todos los bártulos y sin terminar de entender muy bien a dónde íbamos nos dispusimos a seguir a aquella mujer. Tuvimos que caminar muy poco; en seguida llegamos al portal de una casa, aquí nos paramos, la señora sacó una llave, abrió la puerta y dijo: - ¡Pasad!. ¡Esta es la casa donde María vivió con sus padres cuando era pequeña!.

¿Podemos hacer fotos?. -Preguntó alguien. - ¡Claro que sí, lo que quieran!. -Respondió la señora que resultó ser Felipa, la sobrina de María.

Entramos a la casa y tras dejar atrás una sala, unas escaleras que subían a la segunda planta y una cocina, llegamos a una especie de lavadero. Aquí había un trozo de suelo que aún permanecía enlucido de cemento. ¿Qué buscábamos allí?- Me pregunté.

Instintivamente todas nuestras miradas se dirigieron hacia aquel suelo ¿esperando encontrar caras?. No, allí no había más que las típicas manchas de humedad. Mañez se brindó a mostrarnos cómo se puede conseguir una cara a partir de unas manchas en el suelo. En seguida, Amorós cogió una fregona y la mojó en la pila, y con ella humedeció todo el suelo de cemento. Mañez mojando una brocha en agua siguió humedeciendo y dando aspecto de cara a unas partes del suelo, oscuras por la humedad. Le quedó una cara perfecta. Después yo misma tuve la ocasión de "fabricar" otra. ¡Curioso!.

Luego Felipa con gran amabilidad nos fue enseñando toda la casa, y dándonos detalles de dónde dormía María; del lugar donde su tío (el padre de María) acunaba a una sobrina pequeñita que sobrevivió al triste episodio del Santuario de Santa María de la Cabeza ... A Felipa le entristecía el recuerdo del comportamiento de María con sus sobrinas supervivientes de la guerra.

Y así recorrimos una por una todas las habitaciones de la casa hasta la tercera planta, haciendo fotos y grabando los sonidos y conversaciones. No vimos ni obtuvimos en las grabaciones nada extraño.

¿Por qué Felipa nos mostraba la casa?, ¿qué pretendía?. Prácticamente desde que entramos a la casa no dejaba de repetirnos que ella lo que quería era que se supiera la verdad, y a ver si haciendo psicofonías en aquella casa (que era donde María se había criado) se aclaraba el tema. -Aquí, en esta casa, que es mía y de una hermana, nos reunimos toda la familia cada vez que tenemos que celebrar algo.- Nos dijo Felipa. -¡Pero, vamos, nosotros no es que nunca hallamos visto ni oído nada extraño aquí...!. Mi hermana y yo hemos dicho: ¡mira que si en esta casa también hubiera "algo"!. Esa noche los miembros del SEIP se quedaron en la casa, como quería Felipa, a investigar.

Ya la tarde estaba avanzada, nuestro experimento en la casa de las caras seguía sin hacerse. Salimos de la casa de Felipa con dirección a la misma; por el camino nos encontramos con Diego: -¿De donde venís?.- Nos preguntó. - ¡De la casa de Felipa! - Dijo Pedro Fernández. ¡Bah, pero si ahí no hay nada...!. -Respondió Diego, como si se alegrara de tener la exclusiva.
 
En el centro de esta fotografía pueden verse dos manchas oscuras que podían recordarnos "dos ojos", fue lo mas parecido a una teleplastia en forma cara que vimos aquella tarde.
  Entramos a la casa de María. Ya se encontraban todos los herederos reunidos, y como si fuera la primera vez que se enfrentaban con el tema, allí a las seis de la tarde, se pusieron a simular que deliberaban. El tiempo pasaba, no se ponían de acuerdo, Fernández intercedía, Joaquín trataba de explicarles en qué iba a consentir el experimento, ellos parecían no escuchar o no entender. El grupo que habíamos viajado desde Valencia y desde Murcia empezábamos a estar hartos del asunto y ya nos disponíamos a marcharnos, sin conseguir nada.

  De pronto tras un tira y afloja por ambas partes, por fin nos permitieron hacer el experimento. Pero siempre vigilados al máximo por todos los familiares de la casa, y bajo muchos: ¿eso para qué? y ¡ya no medir más!, ¡ya basta!.

Conseguimos los datos con grandes dificultades. Y ya, cansados de todo, pasadas las siete de la tarde decidimos marcharnos de aquel lugar donde tan  injustamente mal se nos había tratado.¡Que diferencia con el agradable comportamiento que María Gómez Cámara, que en paz descanse,  tuvo con nosotros dos años antes.
 

 EXPERIMENTOS REALIZADOS:
 

1) Estudio del efecto de iluminación intensa sobre el ojo de una teleplastia:

    En una de las míticas emisiones del programa "Medianoche", de Antonio José Alés, en los años 80, tuvimos la oportunidad de escuchar el asombroso resultado de un experimento realizado por aquella época por unos médicos valencianos en la casa de las caras de Belmez.

    En realidad, mas que un experimento, se trataba de un hallazgo fortuito, ya que según parece ser, mientras rodaban en cine de "super 8 mm" el rostro de "La Pava", se produjo un curioso y desconcertante fenómeno: al visualizar la película se percataron de que cuando acercaban el foco de la "antorcha" con la que iluminaban el rodaje a la teleplastia, las pupilas de los ojos de la misma se contraían, mientras que al alejar la potente fuente luminosa se dilataban.

    Con el fin de comprobar este hecho, por fantástico que pueda parecer, decidimos elaborar una escuadra graduada en milímetros la cual dispusimos enmarcando el ojo mas grande de "La Pava", una vez colocado este instrumento de medición procedimos a colocar una cámara fotográfica digital sobre un trípode enfocando la teleplastia.

    Seguidamente procedimos a realizar una serie de fotografías de alta resolución con iluminación de ambiente, la cual era muy poco intensa, para posteriormente encender un foco halógeno de 200 W, a unos pocos centímetros de la imagen, de forma que está quedó fuertemente iluminada.

    Tras unos instantes de "aclimatación" se realizó otra serie de fotografías, también a alta resolución.

    En fechas posteriores se procedió al estudio de las fotografías, que se realizó de la siguiente forma:
 

Una de las fotografías tomadas
con bajo nivel de iluminación
   -Cada una de las fotografías fue insertada como imagen dentro de un programa de diseño gráfico de tecnología CAD utilizado en ingeniería y arquitectura.

   -En primer lugar, se determinó la escala de la fotografía por acotación lineal de uno de las marcas graduadas de la escuadra reglada.


Una de las fotografías tomadas
durante la exposición a intensa luz

    - Seguidamente se dibujaron punto a punto los contornos de las partes oscuras que dentro del ojo forman la pupila del mismo, formando un polígono cuyos parámetros geométricos fueron calculados por el programa. Esto se hizo para todas las fotografías obtenidas, tanto en iluminación intensa como con luz ambiental.

    - Posteriormente se procedió a comparar los valores obtenidos (se ofrecen en unidades de dibujo, para otener sus equivalencias en sistema métrico internacional tan solo hay que aplicar la escala previamente calculada) y obtener las oportunas conclusiones, las cuales se ofrecen a continuación:


Digitalización y parametrización de la fotografía del ojo de "La Pava" en un programa de CAD.

PARÁMETROS CALCULADOS



 

RESULTADOS CÁLCULO REGIÓN PUPILA OJO ILUMINADO (MEDIA DE TODOS LAS FOTOGRAFÍAS)

----------------   REGIONES   ----------------

Área: ............................... 0.7730
Perímetro:........................ 3.7315
Cuadro delimitador: ....... X: 175.2695  --  176.4460
                                         Y: 225.9211  --  226.8910
Centro de gravedad: ......  X: 175.8800
                                          Y: 226.3914
Momentos de inercia:...... X: 39618.5928
                                          Y: 23911.7975
Producto de inercia:  ....... XY: 30779.0144
Radios de giro: ................ X: 226.3916
                                          Y: 175.8802
Momentos principales y direcciones X-Y alrededor del centro de gravedad:
                      I: 0.0416 a lo largo de [0.7893 -0.6140]
                      J: 0.0637 a lo largo de [0.6140 0.7893]
 
 

 

RESULTADOS CÁLCULO REGIÓN PUPILA OJO NO ILUMINADO (MEDIA DE TODAS LAS FOTOGRAFÍAS)

----------------   REGIONES   ----------------

Área: ............................... 0.7730
Perímetro:........................ 3.7315
Cuadro delimitador: ....... X: 175.2695  --  176.4460
                                         Y: 225.9211  --  226.8910
Centro de gravedad: ......  X: 175.8800
                                          Y: 226.3914
Momentos de inercia:...... X: 39618.5928
                                          Y: 23911.7975
Producto de inercia:  ....... XY: 30779.0144
Radios de giro: ................ X: 226.3916
                                          Y: 175.8802
Momentos principales y direcciones X-Y alrededor del centro de gravedad:
                      I: 0.0416 a lo largo de [0.7893 -0.6140]
                      J: 0.0637 a lo largo de [0.6140 0.7893]

 

    Como puede comprobarse todos los parámetros de los polígonos que delimitan la pupila en los dos estados estudiados son idénticos, ya que no hay ninguna modificación en dicha figura geométrica, de lo que se deduce la no alteración de la teleplastia.

CONCLUSIONES


      A la vista de los resultados se concluye que no se produce ningún fenómeno anómalo en relación con posibles variaciones del tamaño de la pupila de la teleplastia estudiada.

    Un detalle del que si podemos hacernos eco es de lo ya apuntado en su día por Jordán Peña y otros investigadores críticos  desde el comienzo del fenómeno en los años 70; nos referimos a los trazos paralelos de manchas filamentosas que rodean los ojos de "La Pava".

    En contraste con el resto de teleplastias que existen en la casa, las cuales presentan claramente su formación en base a manchas de diferente tonalidad perfectamente formadas en el hormigón, los ojos de "La Pava" presentan una especie de "retoque" claramente diferenciado. Tal efecto podría ser el resultado de la aplicación de pigmentos con un pincel.

    El hecho de que esta sea la única imagen que se encuentra protegida por un cristal y puesta en la pared, no como el resto que están en el suelo y directamente al aire, hace imposible aventurar mas detalles sobre estos curiosos trazos.
 

Ampliaciones de la teleplastia "La Pava", fuertemente iluminada, en la que pueden verse claramente los trazos paralelos que
"dibujan" el contorno de los ojos.



2) Estudio de radiaciones electromagnéticas en las proximidades de algunas teleplástias

  Para la realización del experimento se utilizó un equipo medidor por absorción de radiofrecuencia, que puede ser utilizado para determinar de forma aproximada la frecuencia de resonancia o de trabajo tanto en circuitos resonantes pasivos como en circuitos activos, en la gama de frecuencias de 1,6 a 250 MHz.
 

Joaquín Abenza, realizando las mediciones de RF.
   En el modo de funcionamiento por el método de absorción, el equipo detecta la presencia de energía de radiofrecuencia externa. El circuito se acopla inductivamente con el posible dispositivo generador y transmite parte de la energía a la bobina captadora del medidor.

   Cuando el medidor está sintonizado a la frecuencia del emisor se desarrolla una corriente en el circuito tanque del medidor. La regeneración en el circuito oscilador es insuficiente para oscilar pero actúa como multiplicador del parámetro Q (factor de calidad, que es una medida de la eficiencia de la oscilación), aumentando la selectividad. El punto de resonancia produce un pico en la desviación de la aguja del medidor, lo que permite leer en la escala del dial del aparato la frecuencia captada en MHz.

   El experimento consistió en la medición, en todo el espectro de trabajo del equipo, colocando este sobre dos de la más claras teleplastias existentes de  

la cocina de la casa de las caras, en la calle Real, nº 5, de Belmez de la Moraleda. No fue posible realizar mas mediciones por las circunstancias adversas en las que se desarrolló la experimentación. También es justo admitir que en las condiciones en que se realizó el experimento (premura, actitud de los dueños de la casa, etc.) los resultados no sean todo lo fiables que podrían haber sido de haberse desarrollado el ensayo en las condiciones optimas, tal como estaba previsto.
 
   Los resultados obtenidos fueron los siguientes:

   Teleplastias investigadas:

- “La Guapa” (completa)
-  “La Pava” (incompleta)
-  “El Rabino” (incompleta) 
-  “El Niño” (incompleta).

   Resultados: 

-En “La Guapa”:
Se obtuvieron detecciones claras en las frecuencias de:
 210 MHz 
 2,7 MHz 

Se obtuvo una detección débil en torno a  la frecuencia de 49 MHz. 

 


Otro momento de la realización del ensayo.

-En "La Pava":
Se obtuvo una deteccione clara en la frecuencias de: 2,7 MHz

-En el resto de teleplastias estudiadas solo se rastreó en el espectro de 100 a 250 MHz., por falta material de tiempo.

-En “El Rabino”:
Se obtuvo lectura clara en la frecuencia de 135 MHz
 

-En “El niño”
Se obtuvo lectura clara en la frecuencia de 155 MHz.

    De los resultados obtenidos no pueden sacarse conclusiones, dada la escasez de ensayos realizados por las razones ya comentadas, se precisa la realización del experimento en condiciones de trabajo y tiempo aceptables.

    El valor que este experimento pudiera tener, sobre todo si se realizasen las mediciones sobre todas y cada una de las teleplastias, en todos los espectros posibles, es la búsqueda de frecuencias diferenciadas sobre las que podría explorarse posteriormente, mediante generadores de RF para su uso como “ruido de fondo”, para la experimentación en el campo de las psicofonías.

    En cualquier caso, nos tememos que mientras los actuales dueños de la casa persistan en su actitud, no será posible ninguna investigación científica seria en ese lugar.
 

3) Experimento de grabación de sonido ambiente en formato digital:

    En nuestro viaje, en diciembre de 2002, habiamos realizado una grabación continuada de mas de cuatro horas  de duración del sonido ambiente de la casa de María Gómez, durante  el tiempo que permanecimos en ella. Al escuchar y analizar posteriormente dicha grabación digital encontramos un gran número de inclusiones psicofónicas, las cuales entrarón tambien en otro equipo de tecnología analógica (magnetofóno convencional) que Juanjo Abenza había puesto tambien en grabación. (Ver los artículos publicados en su momento en ESTIGIA).

    Unos meses mas tarde, en una segunda visita de Juanjo Abenza a la casa de María, se repitió la experiencia, pero entonces no se captó ninguna inclusión. Por ello creiamos necesario volver a realizar una vez mas el experimento en las mismas condiciones y con el mismo equipo para ver que sucedía.

    Desde la entrada en la casa de Felipa, la sobrina de María Gómez Cámara hasta la salida de la misma, así como durante la estancia en la casa de la Calle Real, “casa de las caras”, se realizó la grabación continua de sonido ambiente mediante un equipo digital, siendo la duración total de la grabación  163´ 48”.

    Una vez examinada detenidamente la grabación y procesada con programas informáticos de tratamiento de ficheros de audio, se puede concluir que no se detecta el registro de ninguna inclusión que pudiera ser susceptible de clasificar como posible grabación psicofónica.
 
 


NOTAS SOBRE LOS AUTORES:

JOAQUÍN ABENZA MORENO, es Ingeniero Superior Industrial.
Es miembro fundador del C.I.F.E.  y Presidente del mismo.
Durante diez años dirigió y presentó el programa radiofónico de Onda Regional de Murcia: EL ULTIMO PELDAÑO.
Es editor de ESTIGIA y de la web: http://www.joaquinabenza.com

MARÍA JOSÉ GARCÍA HERNÁNDEZ, es Licenciada en Geografía e Historia.
Es Secretaria Técnica del C.I.F.E. y colaboradora en las tareas de edición de la revista digital ESTIGIA.
.
Para cualquier comunicación sobre el tema de este trabajo, o cualquier otro: 


PPágina Principal